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Desde el Amor


Hay un viejo cuento  popular que  dice  así. Había un padre rico, con una mega empresa, que tenía una mala relación con su único hijo. El joven hijo,  en la rebeldía con que solemos expresar el desamor, la falta de cuidado, o nuestro descontento con no ser escuchados,  con no ser … simplemente amados…., en esa rebeldía, este joven se había dejado el pelo largo, y se la pasaba encerrado en su casa, tocando rock, y desatendiendo hasta su aseo.
Los continuos reproches del padre, solo empeoraban la cosa (alguna vez nos daremos cuenta cabalmente cuanto dañamos a otros con nuestras listas de reproches y juicios?… ) . El hijo se aislaba, el padre se encerraba en su empresa. La relación estaba tan debilitada, que digamos, ocupaba cama en terapia intensiva.
Un día, un empleado se presentó ante el padre del cuento, y puso sobre su escritorio tres cintas azules, al mirarlo extrañado, el padre vio, que el empleado también tenía una prendida en su solapa.
Al preguntarle, el empleado contestó.» Esta cinta, significa, que usted es  importante para mí. Muchas veces al día nos detenemos a criticar a otros, a buscar los problemas diarios, a dar soluciones, pero cuantas veces, les decimos a los que queremos «eres importante  para mí», señor usted es importante no solo para esta empresa, sino para mí, yo he aprendido mucho de usted, y quiero recalcarlo con esto. Por favor colóquese esa cinta en su saco, así cada mañana, recordará, que usted es importante para alguien, y  luego, haga lo mismo, con las dos personas mas importantes para usted.»
El empleado se fue. Dejando al padre del cuento conmovido y sin palabras.
Con paso lento, esa noche  llegó a su casa, entregó una cinta a su esposa diciéndole lo importante que era para él, y luego, con lágrimas en los ojos, tocó la puerta de su hijo,  y le entregó su cinta, expresándole cuanto lo amaba y  lo  importante era para él.
El hijo sorprendido, no reaccionó, solo lo miraba fijamente.
Corría la segunda mañana del cuento. El padre de esta historia, había dejado su casa viendo a su esposa portar con una sonrisa, la cinta azul. Y tras percatarse que en la empresa ya había varios con cintas se sentó en su escritorio a dar paso a otra jornada.
De pronto alguien tocó su puerta, y cuando dijo «adelante», un joven de pelo corto y rostro cuidado, impecable en su traje, lo saludó presentándose a trabajar.
El hombre sorprendido miró al joven, y de repente la imagen, coincidió con su sueño, era su hijo. En su solapa, brillaba una cinta azul.

En el tiempo el hijo se hizo cargo de la empresa y el padre pudo retirarse. Ambos siguieron teniendo una excelente relación, y renovaban cada tanto, sus cintas azules.

Me gusta meditar sobre el amor y las relaciones, cuando me dedico al jardín. Una relación es como una planta. NO crece sola.
Una relación tiene sus tiempos, y no se puede cosechar sin sembrar primero.
Aun antes de sembrar. Tenemos que verificar la tierra, darla vuelta para que su cara oculta vea el sol! (sacar a luz lo guardado). librar la tierra de piedras (de tropiezo), y abonarla, para que sea fértil para recibir la semilla(con mucho amor). Y este trabajo en la tierra, que no es la planta, sino lo que rodea la relación en sí (el ambiental digamos) hay que hacerlo siempre, porque si la tierra no se nutre, y muere, la planta ya desarrollada tampoco encontrará el nutriente necesario.
Luego viene el escoger la siembra. Que semilla poner ? y antes de elegir que sembrar, imaginamos que queremos obtener, vemos en nuestro sueño la flor que esperamos. No puedo plantar un cardo, y esperar una rosa terciopelo..  No puedo sembrar dudas, y recoger confianza. No puedo sembrar indecisión, y recoger seguridad.
Y ahora, hay que regar las semillas y la tierra. Es tiempo de orar por la semilla, de nutrirla con la lluvia del cielo, no solo la física, sino también la espiritual. Y con mucho amor, las plantas sienten. En las casas de los brujos, es normal que la tierra este suelta y muerta, nuestras actitudes maldicen o bendicen la tierra. Así que cada mañana riego mis plantas y las saludo, y alabo sus avances. Yo quiero que crezcan fuertes, no anémicas.
Luego la plantita despunta, y las primeras hojas salen. Es el tiempo del cuidado intensivo. El tierno brote no aguantará tempestades, a veces la raíz permanece en ellas, pero una fea cicatriz de la tormenta quedara siempre visible, y el tronco seco, de donde volverá a salir el brote, evidenciara el descuido en la tormenta (cuando viene la tempestad, siempre aseguremos al otro, que lo amamos y que eso no cambiara,  porque el problema es la tormenta, no la relación).
La planta crece, y desde chiquita viene el eterno problema. Las malas hierbas. Crecen juntas, y solo cuando han crecido, se pueden individualizar. Y hay un momento justo, donde la mala hierba debe ser arrancada, cuando ya es reconocible, pero aun no ha echado esas raíces tremendas que echan, que  siempre vuelven a brotar y que desafían la misma naturaleza.La mala hierba no es como una planta normal, crece mas en raíz que lo que muestra arriba de la tierra, no es la misma relación como en un arbol bueno. Por eso, hay que respetar el tiempo exacto de desyuyar. Generalmente es después de la tormenta! porque la lluvia, ha aflojado la tierra, y las hondas raíces de la mala hierba son facilmente extraíbles.
Si no desyuyamos (penosa tarea que nos mata la cintura ) estamos en problemas,  la mala hierba tiene algunas propiedades. Su raiz suele absorber todos los nutrientes a la rendonda y deja el suelo lavado. Y abajo de ella, crecen los hormigueros ! (mas problemas).
Las malas compañias, o gente que trae problemas a la relacion, siempre aparecen, y siempre aparecerán. Las discusiones y tormentas, solo explicitan el problema (gracias a Dios) y permite quitar el vinculo dañino, o convertirlo en algo que edifique.
Luego hay que vigilar atentamente la salud de la planta, y la de la tierra (el ambiente, otra vez) moho, hongos, plagas, pueden terminar con ella.
Hay un enemigo del hombre, que siempre está listo para terminar con todo lo que nos dá alegría, y que viene de Dios. El chequeo diario de las apariciones oscuras, permitiran hacerle frente (ya que erradicarlas para siempre es imposible).

Ffinalmente queda respetar los tiempos. Del alma, de la naturaleza, de Dios en nosotros.
En el otoño es tiempo de que las hojas amarillean y comienzan a caer. El otoño es un tiempo mágico, donde no hacemos mucho, y nos deleitamos con ver la paleta de colores del cielo estallar en miles de rojos, cobres, naranjas y amarillos.
El invierno es tiempo de recogimiento. de arrepentimiento de obras muertas. Los fuertes y helados vientos que nos estremecen frente al ventanal tienen una razón. Arrancan las hojas muertas, y dejan el brote desnudo para que vuelva a brotar. El temporal arrecia contra las ramas, y también contra las relaciones. Pero la buena siembra y cuidado, hacen que las ramas tengan elasticidad, y no se quiebren. Lo viejo e inutil cae, lo nuevo esta listo para asomar, amo las tormentas de Dios.
Y despunta la primavera, y es tiempo de trabajo full. Abonar, podar, sembrar, poner tutores, preparar espacio para el crecimiento, hacer paisajismo. La primavera es el tiempo de trabajar la relación. viajar, salir, comer juntos, tener intimidad de espíritus amigos en largas horas delante de un café. Es el tiempo de tomar tema por tema, y tratarlo a fondo. Es tiempo de amar sin medida, de perdonar, de reir, de correr las cortinas del alma y disfrutar el sol calentando los huesos aletargados del invierno. Es tiempo de hacer deportes con los que amamos, caminar, correr con el sol en la cara, pilotear un globo aerostatico… el tiempo acompaña, el sol es tibio pero no nos abruma de calor. Cuando viajo a mi casa paterna siempre recreo las primaveras caminando tardes enteras con mi hermana por el lago y los bosques mientras platicamos de hijos, amores, estaciones. Con mi madre , ya mayor, recreo primaveras sentadas junto al hogar aun en pleno invierno, y con nuestras charlas cambiamos estaciones, nos reimos, protestamos juntas.
Y finalmente, llega el ansiado verano. Los días se alargan y se vuelven perezosos. El jardín  ya sufrió la febril explosión primaveral y ahora las ramas se alargan y mecen suavemente. Los verdes se oscurecen y aquietan, henchidos de sol. Es tiempo de vacaciones. el jardin solo necesita agua, y lo mejor…
Es tiempo se sentarse en la hamaca del jardín, a ver con deleite, el fruto del esfuerzo.
Por las mañanas salimos al jardín y recogemos las flores para el interior, y nos llenamos los brazos de perfumes y aterciopelados pétalos.
El verano de una relación son dos personas sentadas disfrutando de la mutua compañía, seguras sin necesidad ni de decirlo del vínculo que los une. Es una sonrisa callada en dos rostros que se miran , y se conocen amados.

El amor tiene que ver con el respeto, con limites claros y respetados (otra vez), tiene que ver con dar, no con querer, tiene que ver con la lágrima callada que sale cuando el otro nos lastima, con mirar a diario el rostro del que amamos y asegurarle nuestro cariño.

Dice la biblia que el amor no busca lo suyo, (no es egoista, y respeta los limites). Dice que es sufrido (no porque sufro por amor, sino porque aguanto, cuando soy herida y sigo amando, y el amor , puede mas que la herida). Dice que todo lo soporta, que no busca lo suyo (el abuso, la rotura de limites, no es amor, definitivamente).
El mundo nos habla de un amor que necesita cosas, y características, Dios nos plantea un amor que todo lo dá, que todo lo soporta…. que dificil….
Ahora, muchos quieren hablar de amor, y no de Dios, pero Dios, ¡es amor! entonces concluimos, que el amor y Dios, son lo mismo. Asi que sin amor, (o sin Dios) es imposible vivir (porque como afuera de Dios no hay vida, concluimos que amor, vida y Dios, son lo mismo.
Y esto esta probado en una relacion. Porque solo Dios, puede poner amor en una persona hacia otra (dije amor, no atracción). Sencillamente por esto, nadie mas, sino el Amor mismo, puede sembrar amor en nosotros.
amor, fé, vida, confianza, perdón, se entrelazan firmemente unidas. Provienen del mismo Dios. Y son requisitos indispensables para alimentar la relación.

Pero, si amor, perdón y etc, solo pueden venir de Dios, puedo amar con uno de los requisitos sin el resto?. No. Porque solo Dios en el centro de la relación, brindará a cada uno y a la relación en si, el poder respetar, dar, perdonar..
Y la Gracia, ese favor inmerecido… sin el cual no hay relacion posible. La Gracia es el cemento que pega el amor y lo instala en las vida.

El amor fué creado por Dios, es el estilo de vida de Dios, y cuando lo practicamos, como El lo indicó, nuestra obediencia a Su estilo de vida nos llena hasta que salta por nuestros poros para vida eterna y para beneficio y alegría de los que nos rodean.
El amor de Dios en nosotros, expresado en todas sus formas, nos da la capacidad de perdonar, de seguir, nos dá la fuerza de renunciar, nos permite liberar al otro.

Por eso, no hay perdón, ni libertad, ni amor posible, manteniendo a Dios fuera.
El amor edifica nuestros hogares, amistades y relaciones con alegría, ternura, crecimiento . Pero solo Dios en el medio de todo, lo hace posible.

Estas lineas son solo un recuento de palabras al fín en una fría mañana de invierno donde solo el Señor en mi corazón, entibia soledades y bajas temperaturas. He intentado hacerles llegar lo que pienso e intento practicar cada día, dejándome a mí misma, por perseguir el amor.Porque toda semilla que quiera dar fruto, debe morir primero. Todas las noches abro decenas de cartas que me preguntan lo mismo, como , mejorar relaciones, esta es mi respuesta. Ama a Dios con todo tu corazon, tu alma, tu mente, tus fuerzas. Y ama a los demás, como primero te amas a ti mismo.
Porque un día todo terminará. Pero el amor jamás dejará de ser.
Si honramos a Dios dandole su lugar en nuestra vida y en nuestras relaciones. El nos dara por añadidura, la alegría, la paz y el  cuidado amoroso que tanto necesitamos.
con amor.
Edith

Edith Gero es pastora, escritora, consejera bíblica y la creadora de Bahía Esperanza. Un sitio amable donde romper el silencio y encontrar herramientas para la resolución de conflictos, más la motivación a un sano crecimiento diario.

Un Comentario

  • Iliana R

    Hola Edith, soy Iliana, te sigo leyendo con la misma emocion de siempre : Aqui sigo, en la lucha y sin rendirme.

    Te mando un fuerte abrazo.

    Bendiciones!

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