Crecer,  Esperanza,  Tiempo

Otoño

Cinco de la madrugada.  El aire fresco de  un otoño anticipado permanece en silencio.

Los pájaros ya no cantan en el amanecer. Llega el otoño con su callada quietud.  El bullicio del canto de los gorriones ya no interrumpe la noche que se desvanece.   Recién en unas horas se escucharán  los gritos de las bandadas de aves que emigran al norte.

Ha llovido intensamente las semanas pasadas y todo esta cubierto de verde furioso aún, pero en la parra amarillean las hojas . Pronto la sinfonía en rojo y dorado del otoño cantará en las hojas mostrando la paleta maestra del Pintor del Universo, mi amado Dios.

El otoño está con nosotros otra vez, «la caída» como suelen llamarle en inglés.  Mostrando el eterno ciclo de las estaciones. Y trayendo una oportunidad para viajar dentro de nosotros mismo.

«Córdoba en otoño, música del alma» dice una canción . El otoño es para mí un tiempo de reflexión, de decisiones, de examinar. Es tiempo de música  , de colores cálidos que van mudando hasta que solo quedan los grises y marrones de la tierra.

En un mundo hipermediático  que quiere inmediatez para todo,  donde domina la «multitarea» y vivimos  conectados a computadoras con veinte ventanas abiertas al mismo tiempo. Pendientes encima del celular, el telefono, el trabajo en sí, y demás.   Una pausa de reflexión se hace imprescindible.

¿Adónde estoy llendo? . ¿ Es esta la vida, el trabajo, lo que realmente quiero hacer? . ¿ Estoy viviendo  dónde quiero  y como quiero vivir?-

Tal vez tan solo es como los veranos, que porque todos salen de vacaciones yo también salgo aunque detesto internamente los sitios atestados.  Tal vez solo vivo y trabajo aquí y en esto porque estoy atrapada en la vorágine que yo misma he creado.

La vida es tan corta. Y el tiempo tan precioso.

¿Estoy viviendo mi hoy y disfrutándolo? O  solo sigo la rutina de trabajo y trabajo y vivo lo que no quiero por alcanzar un mañana que tal vez no llegue…

Mañana decido, mañana llegará lo que espero. Lo urgente como siempre tapa lo importante. ¿ Y si si solo contara con hoy y lo supìera?. Si solo contara con horas, ¿ que cambiaría hoy de mi vida?

No sé si es porque luego de los 40 entramos en el otoño de la vida también, y danzamos más lento, y vemos que el tiempo ya no es un bién que eternamente estará, ni las oportunidades tampoco. Tal vez por eso, es bueno meditar en el otoño, sobre que cosas debo cambiar hoy.

Para que mañana, pueda vivir el hoy, como he elegido vivirlo.

Por primera vez en mi agitada y tormentosa vida, hace unos días , mi propia realidad me golpeó en el silencio de la montaña mientras cenábamos con amigos en un bello lugar que también tiene el oro del otoño en su nombre.  Mientras respiraba el aire fresco de la noche , y miraba las casas perdidas en las montañas,  con sus bibliotecas, y su estilo campestre, mi alma, respiró profundo y fui transportada por un segundo a la Europa de mis padres. Y escuchaba absorta a gente hablar sin apuro  y comer entre risas,  y me dí cuenta cuanto pierdo a veces en la vorágine de mis días . Y fui llamada a quietud.

Hay tiempos en nuestra alma para contagiarse del bullicio y la fiesta del verano, una fiesta que no se detiene de sol y azul,   y gente avida de salir. Hay tiempos de inviernos y desiertos, donde parece que las flores nunca volverán. Pero sí  vuelven y las suaves primaveras destellan en el aire tibio otra vez.

Y está el dulce otoño  con su quietud, con su llamado a envolverse,  a leer, a escuchar música, a reflexionar.  El fuerte otoño de los vientos que barren las hojas muertas  de los árboles , y las obras muertas de nuestras  vidas.

En este otoño  te invito a que lo que caiga de tu vida, sea para bién, y te permitas que ocurra.  Y que lo que  llama a tu puerta y tu corazón sabe cuánto lo necesitabas,  le permitas entrar aunque el frio temprano te estremezca la piel.

Te invito a recuperar un espacio para tí mismo de quietud y un tiempo de reeencontrarte, de reconciliarte con tus propios anhelos tal vez ni descubiertos. Que este otoño sea un tiempo de romper límites, de cambios, de incorporar nuevas cosas interiormente.  Para que en el invierno la tierra guarde la semilla, reciba las lluvias tempranas y podamos ver  una nueva primavera.

Y así como buscamos los abrigos y dentro de poco el calor de una chimenea, el símbolo del hogar. Así busca contruir cada día  en amor, respeto y calidez tu hogar, y no olvides que aunque hay noches heladas,  en tu Hogar Eterno, de dónde provienes, tu Padre amoroso  espera tu regreso.

Video «Caricias de otoño»

Foto: «Heather 02» del Banco de Imágenes de José Luis Herrera.

Edith Gero es pastora, escritora, consejera bíblica y la creadora de Bahía Esperanza. Un sitio amable donde romper el silencio y encontrar herramientas para la resolución de conflictos, más la motivación a un sano crecimiento diario.

Un Comentario

  • Elizabeth

    estos párrafos con respecto al otoño nos dan una severa refección y mejora nuestra forma de vida, para pensar en lo hermosa que es la vida que Dios nos da. Que gratificante es ver la naturaleza que nos rodea y los grandes paisajes que rodea nuestro mundo CUIDEMOS LO BELLO Y HERMOSO QUE DIOS NOS HA DADO ..VIVAMOS NUESTRA VIDA EN ARMONIA CON LA NATURALEZA….Llenos de amor en todas las estaciones de nustra VIDA

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