“Mientras  guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de  todo el día.  Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y noche Tu mano pesaba sobre mí.” Salmos 32.3 NVI

“El silencio, como el cancer, crece” (The sounds of silence, Simon & Garfunkel).

Se acercaba el fin del milenio a mi vita rota. El deterioro de mi ser era tan grave, aún en lo físico que de algunos años solo guardo el recuerdo de una gris uniformidad donde el dolor y  el silencio eran una constante obligada .
En ese tiempo se realizó en Córdoba la primera conferencia de sanidad relacional y sexual,  y aunque su hincapie eran las adicciones sexuales y  los trastornos de género yo logré  el permiso de asistir . Hacía mucho que buscaba desesperadamente una salida y la única ayuda a la que se me permitía asistir era en una iglesia. Dios siempre provee  una solución si nos mantenemos buscándola, y  pondrá a nuestro lado personas para que nos ayuden. El Cielo siempre tiene cuidado de nuestras vidas.
Llegó el taller de la confesión y asombrada escuché hablar de la importancia de  romper el silencio. Mentalmente recordé que en la entrada algunos de los facilitadores de la conferencia tenían una remera con una frase bordada que había llamado mi atención: -Broken silence- decía…”Rompe el silencio”…

“Por  tanto todo lo que habeís dicho en tinieblas a la luz se oirá, y lo que habeís hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas.” Lucas 12.3

Terminando la charla, los facilitadores se pusieron en línea alejados unos de otros e invitaron a la confesión. Fue mi primer contacto con el poder que se detona al romper el silencio y la resistencia que genera.  Llegué hasta una mujer que elegí al azar en mi absoluto terror  y verguenza y dije algunas palabras confusas que mas bien fueron un grito de angustia. Luego caí al suelo donde por fin, luego de años, lloré sin medida.  Era imposible racionalizar o controlar lo que salía, el pozo había sido destapadado. Pensé que había terminado de enloquecer y que me llevarían a encerrarme, yo misma me veía tan, desequilibrada. No sabía que eso era tan típico de lo que ocurre. He visto y asistido luego a tantas personas haciendo el mismo proceso de abrir ese pozo oscuro que a veces es la  vida.

Los que dirigían la conferencia me dejaron allí un rato,  y luego como en un sueño imposible para alguien como yo, una de las líderes se acercó, puso con respeto su mano en mi hombro y comenzó a orar palabras de aliento a mi maltratado corazón.  Dejé tanta oscuridad en esas baldosas relucientes…
Semanas luego el cerco se rompió y yo  me había separado. El tiempo de paz que mi Dios me había prometido comenzaba para mis hijos y yo debía velar por mi propia vida.  Los grupos pequeños de sanidad comenzaron y por fin logré el valor de romper mi silencio. Otra vez fui inconexa e injusta, pero mi desesperación por avanzar no medía la carga emocioonal, me limité a abrir mi corazón en el estado que estaba. Era conciente que necesitaba ayuda.
Por primera vez fui tratada con tanto respeto y aceptación, que creí pasar del infierno al cielo sin escalas.  No tengo como agradecer a las personas que fielmente me escuchaban y me confrontaban suavemente a las verdades eternas  que irían reordenando mi vida.  A medida que  yo hablaba y los que me escuchaban oraban por mi vida, la sangre injusta grabada a fuego en mi mente se diluía bajo el agua del costado de mi  Señor. Los gigantes oscuros perdían terreno en mi mente. Desde entonces aprendí a ser transparente, y aunque a veces siento el peso de la exposición constante de todo lo mío, me repito esto:

“todas las cosas están desnudas y expuestas  a los ojos de Aquel a quien tenemos que  dar cuenta” Hebreos 4.13

 Al aceptar vivir  bajo las normas de Dios, El es mi espada y mi refugio, mi escudo y fortaleza.  Al abrir mi vida entera a Su Señorío (que es lo que  hace en sí la confesión) yo rindo mi espada ante el Dios de toda la tierra y El pelea mis batallas como me lo prometió en Su Palabra.

Antes de seguir adelante te invito a leer el cuento  “La ciudad de los pozos” en la Bitácora… y te espero para que sigamos compartiendo este estudio de  como alcanzar libertad…

 La confesion primera, romper el silencio, abrir el pozo, produce una transferencia de reino de la oscuridad a la luz. Cuando un pozo sucio, tapado, abandonado, demasiado abarrotado de cosas se abre, el choque de dos mundos será increible. La luz inundará la oscuridad exponiendo lo estancado y lo sucio. Las alimañas de las sombras huirán despavoridas y el sol inundará cada rincón que se va exponiendo a la luz. “Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en El”. 1 de Juan 1.5
Todos sentimos una verguenza increible al hablar de nuestras cosas ocultas, quien diga que no, es porque aun no ha tomado el riesgo de realmente abrirse. Como al pequeño mapache de la foto,  la luz parece una realidad amenazante cuando emergemos de nuestros huecos oscuros. Todos sentimos culpa mientas va saliendo lo oculto, aún la muerte pasa con su ráfaga helada. Sentiremos  verguenza y dolor. Que eso no te impida seguir adelante por tu libertad. Deja que lo que hay dentro vea la luz, en el fondo el agua de vida espera, y el proceso de sanidad está en marcha.

“Mira pues que no suceda que la luz que hay en tí sea tinieblas. Así que si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo hermoso como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor.” Lucas 11.35-36

Luego viene el tema de que si volvemos a tapar el pozo, volverá a ocurrir lo mismo  y volverán las criaturas de la noche a habitarlo y se estancará el agua y morirá la vida.  Para mantener el pozo abierto y para que la luz ejerza su función benéfica y el agua sea para el bien de otros también hay que mantener el pozo limpio
Y el pozo se mantiene limpio con una vida de dar cuentas.

La confesión solo debe hacerse a personas maduras en la fe y gente conciente del alcanze del secreto de confesión. Pero el dar cuentas es algo cotidiano que todos deberíamos practicar con todos.
Porque eso que decidimos guardar otra vez, vé la oscuridad en un rincón de los ladrillos del pozo y allí empiezan a crecer bacterias venenosas que terminan por contaminar todo el agua.  Enojo, dolor, errores en el trabajo, manejo del dinero personal… de todo debemos dar cuentas claras a todo el que la reclame, y si nadie  me lo reclama lo hago por anticipado y por propia decisión para mantener el pozo limpio y poder dar agua a los que llegan a mi borde sedientos.  Yo suelo “provocar”que se rompan los silencios a propósito con frases y situaciones. Lo provoco tanto en mí como en los que me rodean. A veces sutilmente, a veces confrontando a otros, a veces confrontándome.

Porque yo sé exactamente lo que cuesta.. pero tambien sé lo mucho que se logrará.

La biblia dice que no debemos tener doble ánimo (ser duales, uno por fuera, otro por dento) y la única forma de lograrlo es mantenernos por completo expuestos.  Yo doy cuentas de todo, así de simple.
Primero a Dios para seguir el orden de la ley mayor en Marcos 12.30 Yo debo haber aburrido a Dios de tanto que le cuento, pero cumplo lo que me pidió.  Todo comenzó un día en que estaba sola en casa, me senté en la mesa, le aparté una silla a Dios y tomamos café con Dios. No estoy hablándote de ninguna experiencia mistica, Dios es real. No escuché ni ví nada, pero con los ojos de mi fe, sabía que estaba allí. Apocalipsis dice que El está siempre a la puerta y llama, si le abrimos, entrará y cenará con nosotros.  La cena aquí nos habla del deseo del Señor de tener intimidad con nosotros, pero era demasiado para un primer encuentro, así que yo opté por un café bien caliente en mis tazas preferidas, como provocando una charla de amistad profunda.
Antes que nada, yo rompo mis silencios con El. No puedo decir cuanto oro, porque mi tiempo de comunicación con Dios es permanente, le hablo al caminar, mientras trabajo. Le hablo con palabras, pero también en mi mente y en mi corazón. Le cuento mis sueños y mis tragedias. Cumplo la orden diaria de Marcos.

Luego tengo a quienes considero mis consejeros, personas que sé que Dios ha puesto en mi camino, no yo, a los cuales les rindo cuentas por mi propia decisión.  Y por último, doy cuentas de todo a todos. Si me equivoco en el trabajo lo digo rápido, no lo escondo. Si me falta dinero o lo he malgastado también.  Si creo que he lastimado a alguien voy rápido a pedirle perdón y si me han lastimado generalmente también pido perdón para que lo que está a oscuras pueda ver la luz.

Romper el silencio es crucial en el tratamiento de la ira y el enojo . “Airaos pero no pequeís, no se ponga el sol sobre vuestro enojo” Efesios 4.26-27. Este versículo te indica que está bién que te enojes, pero también te dice que el enojo se convierte en pecado cuando lo guardamos, (eso quiere decir “no se ponga el sol”, guardarlo en oscuridad).  El enojo se diluye más facilmente si dejas pasar el shock inicial que te torma violento, luego vas ante Dios y perdonas, y estás listo para hablar de tu enojo.
El enojo guardado en oscuridad genera lo que llamamos en sanidad “lagos de ira”. si tú estallas cuando  te enojas, hay uno de esos lagos en tu interior, repleto de dolor, frustración, ira. No podrás  manejarlo concientemente. Abre el pozo rompiendo el silencio y deja que todo el agua estancada salga, y limpialo para que ese lago drene. Entonces podrás controlar tu enojo. Te recuerdo otra vez que si estás en esa situación, no hables con la persona con quien estás enojado, sino con gente preparada a escucharte.

Aquí toca hacer la aclaraciónn de lo más controvertido, la mayoría dice que no habla porque la verdad debe ser dicha con amor, entonces mejor es guardar slencio antes que lo que se diga lastime al otro.
NO. Guardar silencio nunca, es la opción. Es pura desobediencia a las reglas eternas y perfectas del Cielo.
Te diré algunos puntos sobre este tema.

Lo que está mal, sale mal. Primero debo sacar el agua sucia para limpiar y permitir que entre el agua nueva. No hay forma  que al limpiar no huelas  lo podrido y te sobresaltes con tu propio interior.  Es normal. Tómalo como si trataras una herida en tu rodilla.  Antes de limpiar una herida se arranca la costra que esconde la infección  y saldrá el mal olor, y hay que limpiar. Saldrá mal, quédate preparado para eso. En tí y en otros. El proceso es así.  Se siente injusticia, culpa, verguenza. Pero por sobre todo, a medida que  va drenando sentimos algo purificador llamado arrepentimiento. Es  Dios entrando  con su agua de vida, saturando el pozo que vas limpiando. Lo sucio sale sucio. respeta al otro en esa instancia como un portador de la imagen divina. Respeta su exposición, su dolor, respeta su injusta manera de expresarse. Esa persona está desnudando el alma, respétala para que luego seas respetado .

El amor está ya presente en la decisión de confesar, no en como lo hacemos.  Porque hace falta amar mucho a Dios y a los demás para abrir la vida… Cuando yo publiqué mi historia por primera vez mi vida corrió riesgos. Fui  a darla en la radio  amenazada. Me movía mi amor por Dios y por su gente.
Tienes que amar mucho a tu pareja para confesar realidades ocultas que dolerán. Mejor es callarse y seguir dicen casi todos.  Pero la relación comienza su declive y destrucción el día que decidimos callar.  Callar conduce a encubrir, a ser desleales, a mentir para tapar lo anterior y nosotros mismos socavamos la relación que pretendemos continuar “callando para no terminarla”.

El daño que se produce al callar es tan superior al que se hace al decir la verdad que no admite comparación. La mayoría de los adulterios puede ser superado si hay una confesión continua con el conyugue sobre el problema.  Las frías estadísticas dicen que la traición, sumada al silencio, y la mentira, quebrarán la relación.
Todos los intentos de suicidio incluyendo el mío llevan detrás un profundo silencio no roto, además del dolor y la desesperanza que se arrastra.

Si  decidimos llevar una vida abierta y limpia, el cuento de los pozos se hará una realidad. El agua  ahora limpia brotará de nuestro interior para vida de otros, calmará la sed del viajero. Nutrirá los árboles de la cercanía. La vida alimentará más vida en su efecto multiplicador. Las orillas del pozo se verán hermoseadas por  quienes vienen a beber.  Y un día descubriremos que si, todos los pozos estaban conectados en  su interior con el mismo río de vida.

“Porque nada hay oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido y de salir a luz.”Lucas 8.17

“El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” Juan 7:38 .

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La ciudad de los pozos

Rompe el silencio

 Imagen: Banco de Imágenes de José Luis Avila Herrera.

Texto: Edith Gero

 

6 thoughts on “Rompe el silencio II”

  1. Deje un correo hace tiempo en su dirección de email. espero pueda ayudarme.

  2. Luis, hola. Hemos tenido problemas con decenas de correos el año pasado que estaban en el outlook y se borraron cuando se averió la máquina. Te pido disculpas, por favor escríbeme de nuevo a rompeelsilencio2@yahoo.com.ar, te contestaré en breve. Gracias por compartir.

  3. hola, llevo mucho tiempo guardando en silencio mi dolr en la iglesia a donde asisto todo es un pecado si estoy triste es por que algo malo hice si me enferme es por un prcado oculto, me da miedo ir a hablar con el pastor y me xculpe quizas de que, no se que hacer llevo 4 años casada con un hombre cristiano, al poco tiempo de casada quede embarazada perdi mi bebe, fue un dolor tan grande sobre todo por que para mi esposo fue un alivio, el no quiere hijos, pense al psar el tiempo que podia cambiar de opinion, pero no es haci hemos discutido varias veces he querido irme de la casa, la pastora me dijo que dejara de llorar y nunca mas le pidiera un hijo a el, haci lo hice han pasado 6 meses y nada cambia deseo tanto tener un hijo ya nosoy tan joven y cada dia mi espertanza se diluyela unica que sabe es la pastora solo una vez conversamos cada dia este dolor crece mas y mas,tengo ganas de tomarmis cosas y marcharme un dia sin decir nada, ya no puedo con esto y no tengo a nadie con quien conversar, me siento sin salida,porfavor ayudeme.

  4. Ana, sé bienvenida. Te entiendo. Hay varios problemas que tratar en tu vida, por favor escribeme al centro de consejería y te daremos herramientas para procesar tu dolor por tu pérdida y hacer frente a lo que anhelas. En cuanto a tu iglesia, hablaremos en privado, pero como escribí en “Es por Tí”recién en la Bitácora, hay tiempos de desiertos en las vidas de todos y todo, problemas y alegrías vienen de Dios porque hay un solo Creador. La biblia es tanto las bienaventuranzas y las conquistas como el clamor desesperado de Job y los largos desiertos de David. La culpa definitivamente no es algo que esté en el corazón de Dios, porque para nada ayuda a entender lo que Dios desea formar en nosotros en cada desierto. tal vez sea tiempo de buscar una comunidad más amorosa donde puedas percibir el cuidado del Cuerpo de Cristo que debería ser la iglesia. Escríbenos.

  5. YO TENGO 25 AÑOS. ALA EDAD DE 15 ME COMENSARON A HABLAR DE DIOS Y ASISTIA DE VEZ EN CUANDO A UNA IGLESIA CRISTIANA . LUEGO ME APATTE Y REGRESE COMO A LOS 17 TUBE UNA ADOLECENCIA UN POCO COMPLICADA.EN UN TIEMPO ME AFERRE POR COMPLETO A DIOS PERO LUGO ME VOLVI A APARTAR. DURANTE ESE TIEMPO LAS COSAS SE COMPLICARON EN MI VIDA Y PASARON COSAS DE LAS QUE HOY ME ARREPIENTO.EN ESTOS MOMENTOS BUSCO LA RECONCILIACION CON DIOS , PERO NO SE COMO VOLVER, AVECES ENTRA EN MI EL DESGANO AL ORAR QUIERO QUEDARME DESPIERTA PERO ME GANA EL SUEÑO. QUIERO RENUNCIAR A LO QUE NO ME DEJE AVANZAR EN LOS CAMINOS DEL SEÑOR. SE QUE SIN SU AYUDA NO PUEDO QUIERO SANAR LAS HERIDAS PERDONAR Y SER PERDONADA RECONCILIARME CON DIOS PERO AHORA SI SINCERAMENTE.

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