Amor,  General,  Matrimmonio,  Pareja,  Sexualidad

Adulterio

Me enamoré de mi mujer y nunca más me volví a enamorar. La fidelidad te la propones inconscientemente: tienes una familia, unos hijos. ¿Cómo vas a jugar al amor por ahí?.  Paco de Lucía.

Mientras escribo sobre este penoso tema, -porque es duro encontrar la traición dónde debiera estar el amor aun para terminar algo- pienso en esta frase atribuida erróneamente a Pablo Picasso quien por cierto no fue nada fiel, y pienso en el eximio guitarrista Paco de Lucía, casado hace más de veinte años con la misma mujer, no mirando otras a pesar de su carrera de músico entre giras y escenarios.

Fidelidad, que palabra gastada para tantos y sin sentido para los miles que la rompen una y otra vez. Si la lluvia existe para hacer crecer las semillas;  la fidelidad es al amor lo que el agua a la raiz, sin ella el amor está condenado a morir. Todos esperamos fidelidad de quienes amamos, y lloramos amargamente su ausencia. Porqué  entonces no revaluar su valor ancestral y pensar de nuevo que si la necesitamos como el aire, debemos darla primero. Porqué no tomar desde el arranque un nuevo compromiso con una siembra conciente de lealtad y compromiso.  Porqué no re-nombrar la infidelidad como una carencia que grita su enferma falta de compromiso y no como se la ve ahora, como algo de lo que se puede presumir.  Después de todo,  jamás engañaremos ni al universo ni a las leyes de Quien lo creó.

«No codicies la casa de tu prójimo:
No codicies su esposa, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey,
ni su burro ni nada que le pertenezca» Éxodo 20.17 NVI

Lo que no es nuestro, no es nuestro.  Lo que para la ley es un delito  es antes  una falta a las reglas de Dios,  que nos coloca en la  penosa situación de estar lejos de El si nos decidimos a seguir tal camino.  Si alguien toma el auto de otra persona o roba su casa, irá preso;  entonces me pregunto porqué tomamos tan livianamente una orden  expresa del Creador. Piensa un momento; las leyes que hoy conocemos provienen de Dios mismo, porque tanto las leyes mosaicas como el Código de Hammurabi  (antecedentes de la mayoría de las leyes)  no son sino inspiraciones de aquellas primeras leyes personales de Dios. Y como Dios no ha cambiado, tampoco sus leyes. Lo que era causal antes de maldad  y corrupción lo sigue siendo hoy. El adulterio está considerado en la mayoría de las justicias como un delito y no podemos tomarlo como algo menor y hasta deseable.

Aparte de que la orden sobre no cometer adulterio es el único mandamiento que se repite en  el séptimo y el décimo, algo llamó mi atención mientras transcribía el versiculo y es que Dios usó la palabra «codiciar» no desear. Codiciar es desear algo con una motivación mala. Y este mandamiento se une directamente al de Mateo donde Jesús lo completa diciendo que la codicia mental, o el pecado mental, es pecado exactamente igual. Y lo otro mentable de la cita es que la orden de no codiciar lo ajeno está dentro de otra orden que engloba la casa completa del projimo, la NVI de estudio coloca dos puntos luego de  «casa» en vez de coma, englobando las restantes órdenes dentro del término.  Por eso comencé diciendo, lo que no es nuestro, no lo es. No sacaría el auto de mi prójimo sin su permiso y tampoco su esposo. Tambien llama la atención el no codiciar el esclavo o esclava. El  índice de sexo desordenado y adulterio con las personas que trabajan en el hogar o en el trabajo ha aumentado a niveles alarmantes.

Te invito a leer este estudio con detenimiento y una mente abierta, al menos en consideración por las semanas que me llevó hacerlo. También te pido no argumentar de entrada que no eres cristiano. A lo largo de la vida me he encontrado muchas personas que me dijeron que no se convertían al cristianismo para seguir haciendo lo que querían y que nadie los moleste. Sin embargo todos estamos de acuerdo en que hay un solo Dios sobre todo. Y ese Dios, no ha cambiado sus reglas, así que te invito a examinarlas. Si todo saldrá a luz un día, podemos ir ahorrando tiempo y dar luz ahora al tema en nuestro beneficio.

En los últimos meses se produjo un aumento increible  de consultas y pedidos desesperados de ayuda por infidelidad que me llevan a la lógica de tener que enseñar sobre el tema. A un nivel de cientos de cartas por semana hablamos de una  abrumadora mayoría que hace referencia al tema. Algunos casos son sencillamente increibles, el deterioro de la ética y la pureza necesaria en el matrimonio («honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancilla» Hebreos 13:4), unidad fundamental de la vida y la sociedad me lleva a ver con tristeza la degradación de una sociedad que se embandera de la palabra Dios pero vive sin El, lejos, muy lejos de sus preceptos fundamentales..
A tal punto que hoy se llama infidelidad al adulterio porque la gente no se casa, se junta en parejas, ignorando desde el arranque las ordenes que sellaron el pacto  primero de Dios con el hombre que nos permite hoy estar vivos.
Y a tal punto que la traición se mezcla con pornografía, homosexualidad y bisexualidad, sexo digital. mentiras a granel y mil aberraciones más que por respeto no mencionaré.  El índice creciente de llamar bueno a lo malo y decir que está bien lo que no lo está ha llevado a un verdadero fenómenos social, una anestesia masiva de conciencias en en que naciones enteras adormecen la convicción de haberle dado la espalda a Dios.
La familia y su célula principal de vida, el matrimonio; le pertenecen a Dios, no podemos usarlos como se nos antoja solo porque se nos plantea de afuera modelos equivocados y «atrayentes». Un día daremos cuenta de todo lo que hemos hecho y decidido.

No discutiré que la hiper mediatividad de la sexualidad como objeto de consumo produce engaños masivos, pero las decisiones son nuestras.  Mi casa y mi vida están tan llenas de lo mediático como las de todos ustedes, pero mis elecciones de vida y mis límites son mi responsabilidad. Y no de ahora. Desde niña he sido una persona leal entendiendo la exclusividad y compromiso con el otro como requisitos de entrar en una relación de pareja. Y no dejé de serlo por la terrible situación que me tocó en mi matrimonio, aún cuando tuve la forma y tal vez las razones para faltar al compromiso. Pero no lo hice, dejé mi corazón y mi decisión en mi hogar.
Trabajé por lo que quería y aunque no pude lograrlo, tampoco eso me motivó a darme el permiso de ser infiel.  Siempre he pensado que mis valores no tienen porque depender de lo que hace el otro, son mi decisión. Y hoy se han transformado en mi escala de «no negociables». Son las cosas en que no cedo, donde prefiero perder a ceder.

Examinemos juntos las  disculpas y razones que argumenta el adulterio:

El gusto de lo prohibido, la aventura, la trasgresión, romper la rutina.  El matrimonio no es un centro de entretenimiento, es una diaria construcción y un compromiso serio.  Desear algo no significa tomarlo ni menos quebrar a otras personas por eso.  Vuelvo a decir que las decisiones son nuestras. La Biblia dice que todo nos es lícito pero no todo nos conviene, y también afirma que hay caminos que al hombre le parecen correctos pero su fin es camino de muerte.

Ser  infiel porque el otro estaba ausente, proque no lo atendía… porque… Y siempre nos excusamos en el otro. Lo cual es lisa y llanamente cerrar los ojos a la responsabilidad de ejercer el dominio propio. Si yo  traiciono, la responsabilidad es mía. Toda solución  comienza siempre por una revisión interna de que estoy haciendo, y que debo cambiar.  Todo cambio posible comienza en mí misma.

La barrera de los 40 y ser infiel por buscarse alguien más joven ó porque me enamoré de otro. Todos tenemos que entender que casarse no significa contraer una especie de seguro contra terceros por el cual es imposible enamorarse de alguien más. Sencillamente ocurre. Pero… aquí viene el tema, ser tentado a algo no es el problema y nos pasa a todos, la falla es decidirse por eso. Yo puedo desear algo y frenarme ahi, sin dejar que la intención de poseer eso me coma por dentro y produzca su fruto. Y puedo aún amar, y saber perfectamente que eso no es para mí y decidir no tomarlo.

Ser infiel porque se terminó el amor. Esta frase me parece tan ofensiva, que me pregunto si la entendemos, porque yo sinceramente, veo claro la excusa detrás.  Como ya hemos dicho luego del enamoramiento inicial el amor es un verbo, es acciones, si siembras muchas acciones de amor tendrás amor pero si siembras acciones de alejarte tendrás una cosecha de ruptura.  Tengo serios problemas para entender esta frase tan exenta de compromiso de  «no te amo más» como si una persona fuera algo desechable y el amor un objeto de cambio.  Yo no dejo de querer a mis hijos aunque a veces discuta con ellos, la relación para mí no entra en juego en los problemas. Sé que siempre los amaré y lo he hecho conforme han sucedido los problemas.  Yo no estaba locamente enamorada de mi esposo, ya hablé sobre ello, pero sí le tenía cariño y cultivé ser su compañera hasta que ya no se pudo solucionar el tema.  Amar es una diaria decisión y elección.

Siempre suelo hacer una simple pregunta:  «¿Cambiarás  tu eternidad por un momento de placer?»

Porque el adulterio pone muchísimo más en juego que la traición y el dolor que provoca, -que según los expertos es mayor que el dolor que produciría la muerte del otro-. El adulterio interrumpe directamente nuestra relación con Dios, y también la posibilidad de acercarnos a El mientras no nos alejemos de tal práctica.
Y si… Dios nos perdona, una y otra y otra vez.  Pero no se puede estar jugando así con la eternidad…
Y para los que apuestan a eso, a los enfermos círculos de  hacer lo que no se debe, y pedir perdón solo para volver a hacerlo, o al otro círculo de mentir y mentir y mentir creyendo que tener dobles y triples vidas no tendrá ninguna consecuencia…
Para todos esos que hoy siguen jugando a la ruleta rusa su vida y su eternidad con las mentiras inteligentes con que creen que han tapado todo bien, y a pedir perdón sin arrepentirse ni cambiar, les digo que Dios jamas sera burlado. El nos dijo que cada acción, aún cada palabra ociosa será pesada y juzgada. . Esto no es para tener pánico, es para tener una convicción saludable de que todo lo que sembremos, eso cosecharemos.  Por más placer que puedas experimentar en tocar y tomar lo prohibido, ese placer será tu destrucción mañana. El que turba su casa, heredará el viento. Y el que turba la de su prójimo, heredará el fin de su paz y su separación de Dios.

Dios mismo creó la atracción entre un hombre y una mujer con una carga de erotismo tan grande que es fuerte hacerle frente, esto es así porque tal atracción creará como un cemento si el matrimonio se efectiviza que hará de contención para los tiempos malos, mantiene «unida»  la pareja.  Ahora, esa carga erótica es tan fuerte para las personas correctas como para las que no. Entonces decimos de nuevo, que me guste una persona no significa  que me decida por ella. Significa que me gusta, nada más. Seguro no podré evitar que me guste, pero si puedo decidir sobre lo que sigue. El amor bajo las reglas del que lo creó tiene contrato de exclusividad, en deseo, en hechos, en todo. Dios no avala la poligamia. ni la homo o bisexualidad ni el sexo fuera del contexto matrimonial, esto es tan claro como el agua de un manantial. El amor respeta, se preocupa por el placer del otro, no por satisfacer lo propio.

Qué se debe hacer frente a la situación ya concreta de adulterio:

Si eres el conyugue que sospecha tal situación. Intuir tal situación no avala para revisar ni celar ni quebrar el derecho de la privacidad del otro. Si uno tiene una sospecha cierta deberá esperar a ver las pruebas y confrontar al otro luego de haberlo perdonado primero internamente para no hacerlo blanco de la ira y el dolor personal, la sinceridad y no añadir ocultamiento al presunto ocultamiento es esencial aquí.

Si eres el infiel. Tanto si quieres que tu matrimonio pueda ser restaurado como si deseas romperlo, sé honesto. Tus decisiones de vida no tienen porqué traer dolor a otra persona acarreándote a tí severas consecuencias luego. Si no quieres seguir el matrimonio, sé honesto, dí la verdad. Y si has sido infiel y quieres salvar tu matrimonio, tienes que confesarlo. Porque si piensas que no hablar salvará tu matrimonio estás totalmente equivocado. Tú única opción es hablar con carácter de urgencia y soportar el dolor del otro con humildad, tal vez seas perdonado. Te aseguro que nadie perdona el adulterio sumado a mentiras históricas amontonadas una sobre otra, porque la traición se eleva al infinito aquí e indica una conducta enferma.  Habla y busca ayuda, un buen consjero familiar con valores serios de base puede ayudarles a resolver sus problemas.

Divorcio, separación ó anestesia. La Biblia y la ley amparan al que sufrió la infidelidad para divorciarse de inmediato. Pero yo no lo aconsejo nunca en primera instancia porque Dios odia el divorcio, y solo lo permitió por la maldad del hombre. Creo que la separación puede ser un buen intermedio en esto. La separación no fue pensada  para ser igual que el divorcio, es un tiempo a solas (y no para salir corriendo a buscar otra pareja) para examinarnos, y ver realmente que queremos, a ver si una restauración puede proceder o habrá que ir al divorcio. Un tiempo de separación puede mostrar por sí misma lo que realmente hay en el corazón de cada uno.  La terapia de consejería matrimonial indica que no deberían volver a vivir juntos hasta que hayan resuelto lo que los separaba.
Ahora anestesiar lo que ocurre, lo que hace la mayoría es una locura. Tenemos que entender que el pacto se ha roto en el mismo momento de cometer la infidelidad. Así que si queremos continuar, deberemos empezar de nuevo, cimentar nuevas bases en la relación. Establecer parámetros. La anestesia retarda todo proceso de sanidad. La herida debe exponerse tal cual está para que no se gangrene y soportar el proceso de curación que por cierto es doloroso para ver si una correcta cicatrización es posible.

El perdón y la Gracia. El Dr. David Hormaechea dice que  la Gracia vuelve posible lo imposible en un matrimonio, y que si se apela a ella, todo se puede lograr. La Gracia es esa capacidad de perdonar lo imperdonable, del gr. chen=inclinarse la gracia es la facultad que hace que un mayor se incline con favor hacia un menor.  Si un matrimonio puede perdonar, buscar el perdón y apelar a la Gracia, la restauración de la pareja puede lograrse.

Trabajo duro. A partir de aquí no habrá segundas oportunidades. Así que si hemos elegido al otro de nuevo, volvamos a elegirlo a diario, y construyamos una nueva realidad con esfuerzo y ahinco.  Como dije, la relación no debe entrar en juego frente a los problemas. Es un pacto y tomaremos un nuevo compromiso de honrar tal decisión y al otro. En esto,  tomar la costumbre de no portar máscaras y dar cuentas todo el tiempo al otro es crucial, nos dá la contención para evitar futuros desbordes o caídas y ayuda a limpiar el presente. También se puede implementar el  «como lo estoy haciendo» la genial terapia de Gary Chapman, cada tanto nos reunimos con el otro para conocer su apreciación de como lo estamos haciendo, si lo estamos logrando, y que corregir.  Es imposible verse uno mismo, nos vemos en la mirada de los otros.

Amor es fidelidad, respeto, exclusividad con y para el otro, y compromiso. Es una diaria elección y construcción. Si hoy te enfrentas al adulterio en tu matrimonio, deberían ambos reconsiderar el compromiso inicial. La exclusividad y fidelidad son requisitos imprescindibles para que un matrimonio sea saludable, si este principio no se ha atendido, deberías empezar a considerar que no se estan  cumpliendo las bases necesarias para poder seguir casado.
La vida de espaldas a las leyes eternas es dificil, dolorosa y oscura. Si en tu vida has practicado la fidelidad, afirma hoy tu compromiso, que cada uno tenga su gozo según nos dijo el Creador en el esposo de su juventud, o con quien fuera que estés casado o en vías de ello. Cada uno beba las aguas de su fuente y no de la ajena. Y si te pasó como a miles que  cometiste un error y le has fallado a quien amas, hoy es el tiempo aceptable para pedir perdón, para decidir cambios, para empezar una vida nueva con valores firmes que provengan de las reglas eternas del Cielo.

Texto: Edith Gero

Imagen: Te amo igual o más que el primer día que te conocí by Caras Ionut/ vía: www.bigxy.com

Edith Gero es pastora, escritora, consejera bíblica y la creadora de Bahía Esperanza. Un sitio amable donde romper el silencio y encontrar herramientas para la resolución de conflictos, más la motivación a un sano crecimiento diario.

4 Comentarios

  • Cristy

    Gracias a Dios por su vida porque la utiliza en favor de los que necesitamos ayuda ,
    Este articulo que leí fue de mucha bendición y se que debo de tomar decisiones en
    Base a lo que Dios dice

  • Violeta

    Este mensaje ha sido de mucha bendición para mí, estoy pasando por una situación muy dificil, hace muchos años le fui infiel a mi esposo, y él me descubrió, me di cuenta que había cometido el error más grande de mi vida y le pedí perdón, confesé mi pecado a un Sacerdote y me dijo que lo confesará a mi esposo y que no volviera a pecar más, me dijo que había que hacer mucho trabajo en mi matrimonio para sanar esa herida, y que lo platicara abiertamente con mi esposo, para que el pudiera perdonarme y sanar su corazón. Lo hice y durante más de 3 años, el me ha hecho la vida imposible, sabía que era la forma de pagar mi culpa, aún cuando en mi corazón sentí el perdón de Dios, fuimos a un retiro y allí el sanó (supuestamente), ya que 9 meses despues del retiro, descubrí que estaba yendo a recoger a una mujer a su trabajo, el cel se le activó y escuché todo lo que hablaban, nada comprometedor, pero me lo estaba ocultando, sentí que el Señor me estaba dejando escuchar para que yo me pusiera alerta, le hice un escandalo, por teléfono y le hable a la mujer, y le dije hasta de lo que se iba a morir a los dos, ella me envio varios mensajes, diciendo que no habia nada, el juro que no había nada, pero yo se que si el Señor no hubiera permitido que yo escuchara, posiblemente hubieran llegado a más, desde entonces me le pegue como su sombra, pero no sabía que el seguia con sus cosas por internet, hasta hace unos días que descubrí que tiene una cuenta de correo extra y que tiene facebook con otro nombre, alli contacta solo a mujeres, les dice cosas que nunca pensé que le dijera a otra mujer, más que a mi, pero eso me duele muchisimo, lo encaré y me dijo que es por venganza de lo que yo le hice, no se que hacer estoy desesperada, sigo descubriendo cosas, estoy al borde de la desesperación, no se que hacer, me pidio perdon, me con malas expresiones que era por ch……. pero no le creo, se que todavía siente odio hacia mi, por lo que paso en el pasado, no le tengo confianza, siento que si lo hace porque siempre ha sido asi, le escribe a mujeres de noticieros, y les dice que las ama y que quisiera tener algo con ellas. No se que hacer por favor necesito ayuda.

  • Bendecida

    Gracias por estas palabras y por el tiempo tomado, yo estoy dispuesta a hacer todo eso q la biblia nos dice y q tu nos recuerdas incluso perdonar la infidelidad q por cierto es en presente porque el esta viviendo con ella pero q debo hacer? oro sin cesar y espero sin hacer nada o le pido a Dios y hago todo lo q este en mis manos para q la deje, se reenamore de mi y vuelva con nosotros? el acepto al señor pero no esta en los caminos.y yo acabo de comenzar a entregarle mi vida enteramente a Jsesús.

  • Bendecida

    Gracias por estas palabras y por el tiempo tomado, yo estoy dispuesta a hacer todo eso q la biblia nos dice y q tu nos recuerdas incluso perdonar la infidelidad q por cierto es en presente porque el esta viviendo con ella pero q debo hacer? oro sin cesar y espero sin hacer nada o le pido a Dios y hago todo lo q este en mis manos para q la deje, se reenamore de mi y vuelva con nosotros? el acepto al señor pero no esta en los caminos.y yo acabo de comenzar a entregarle mi vida enteramente a Jesús.

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