Crecer,  Pasado,  Resolución de conflictos

Y al final…

Le das vueltas y más vueltas.  Pasan los días y los meses y el único avance fue que hablaste con alguien de lo que te pasaba. La situación ha pasado, apenas, de estar en el fondo del baúl a encima del aparador del pasillo de la casa. Si por lo menos hubiera llegado a tu mesa de luz, para verla cuando te acuestas y te levantas y ser consciente del paso que sigue.

Bueno, no te niego el coraje de sacarla del baúl que ni siquiera era tuyo, era el viejo baúl familiar que trajiste arrastrando (porque los viejos arcones de madera no tienen rueditas) y llevaste a tu casa.  Le pasaste una mano de lustre para madera, una bonita manta de telar por encima y ahí quedaron de adorno tus memorias… Viven contigo pero no en ti.

No creas que no te entiendo, yo también sé que es complicado sacar el tiempo de abrirlo. Peleo cada año con esos “ordenamientos” y lo hago así: Primero busco que por días no haya nadie en la casa (mi casa es minúscula, mover todo y abrir , tirar y reorganizar es una tarea donde sí o sí entrará mi mente y corazón, y  necesito tiempo y espacio y calma) Luego muevo todos mis trabajos y pendientes y me abastezco de comida por un par de días. Sigue hablar con Dios porque sé que hay cosas que me asaltarán mientras abro las cosas antiguas, y ¡al fin estoy lista!.

Empiezo, hago lugar alrededor del baúl, saco lo de encima, abro la tapa, y comienzo a sacar las cosas, pero si saco y solo amontono en el suelo, es lo mismo afuera que era adentro. Entonces saco una cosa por vez, la limpio y examino: si sirve la dispongo en pilas ya separadas para clasificar (antes me he provisto de etiquetas, bolsas, cajas, etc.) sino sirve, la miraré con cuidado, me permitiré llorar o reír si lo necesito, y la tiraré.

Terminando el primer día seguro veré una escena que ya conozco, estoy mirando las pilas ya clasificadas, y las bosas de lo que debo tirar, y sentada en medio de todo me siento vacía y frustrada. Los procesos son eso, un proceso, algo que debemos seguir para ver algo mejor. Entonces deberé darme una ducha para quitarme el polvo viejo y lavar mi alma hablando otro rato con Dios, y luego me iré a dormir sabiendo que esa sensación de vacío es normal y justa. Con la luz de la mañana siguiente proseguiré esa tarea de “traer a luz “que solo es bueno hacerla cuando precisamente ¡hay luz!, porque si llueve, la baja de las endorfinas me pondrá horriblemente triste, y si es de noche….. Ah, aquí te digo algo mi querido amigo, de noche ni lo intentes. La noche es mala consejera, pésima oyente y peor amiga. La noche se hizo para dormir. Si algo necesitas sacar a luz, o decidir, que sea en luz, no en las sombras. Las noches agrandan los conflictos y promueven todo lo absurdamente cruel y doloroso. Las pláticas nocturnas suelen terminar en un agotamiento emocional que lleva a desbordes. Así que a dormir.

Si no puedo dormir por la carga emocional te cuento que veo una película.

Al otro día empiezo a sentir el efecto de mi decisión luego del gran choque viejo-nuevo, sombras-luz, desorden-orden. Al finalizar mi tarea me sentiré exhausta y extrañamente vacía, pero también ligera como los aerostáticos que me fascinan. Mi mente y corazón otra vez liberados pueden volar sobre los prados y montañas y soñar.

Cuando iniciaste el proceso, te dije que no te quedaras en el comienzo, recuerda. Pero tú insistías en que te faltaba el tiempo, que ya verías,  que querías hacerlo a tu modo. Y cuando te dije que eso eran solo tus mil excusas para no hacerlo te molestaste. Pero tu tema hoy amigo mío es que tienes que seguir avanzando.  No hagas como la mayoría que  creen que con buscar consejo o romper el silencio es suficiente. Es imprescindible pero  solo  es el comienzo. Pueden darte mil consejos coherentes y buenos. Puede la persona que te escucha entender muchísimo y saber muchísimo. Puedes leer mil libros al respecto y pasar mil noches en vela y cien ataques de pánico cada vez que el recuerdo de lo que no solucionaste vuelve

Pero un día inevitablemente tendrás que tomar una decisión al respecto.

Y al  final tendrás que atreverte a no quedarte estancado , sentado en medio de lo que has abierto y mirando para otro lado porque lo que abriste te angustió.  Tienes que pararte y seguir hasta terminar. Solo entonces por las leyes de hermenéutica los tesoros de la libertad ocultos bajo las sombras verán la luz, y la magia volverá. Tus decisiones son imprescindibles. Excusarte a ti mismo no te ayudará en cada proceso interno donde estás solo con tus fantasmas y tus sueños dormidos.  Al único que podrás apelar es a Dios, que con curiosidad te ve cada día cuando entras en tu casa y miras el baúl y es como si vieras encima  lo que en realidad está adentro. Como si el cartero trajera cada día la misma carta y hasta pudieras ver apoyado encima del baúl el sobre  cada vez que pasas al lado, blanco, resaltante.

Me preguntaste que puedes hacer, me dices otra vez que te angustia y sientes que has retrocedido de nuevo y que es mejor ya no intentarlo porque te saca de quicio. Pero los procesos no se detendrán porque te molesten. De nada sirve excusarnos tanto que terminamos creyendo que hemos hecho lo que ni aun abrimos. así que lo mejor que puedo decirte es que te detengas cuando entres a tu casa al lado del baúl, respires hondo, tomes el temido sobre , camines a tu mesa de luz y lo pongas apoyado allí para verlo. Luego acuérdate de respirar, y ve a seguir con lo tuyo.  Por la noche, dá otro paso, mira el sobre antes de dormirte y toma una decisión, y dispón el tiempo y las formalidades. Temprano por la mañana, recuerda que las meojres batallas se ganan de rodillas,  toma tu lugar correcto frente al Cielo, y luego abre el sobre y procede con lo que sigue.

Ahora no te detengas, sigue cada día, abriendo, cambiando, ordenando.  Disfruta la vida, rie con la magia reencontrada, alégrate como el buen obrero que ha hecho su trabajo con esfuerzo y se sienta en paz a disfrutar  su merecido descanso. Liviano como un bello globo puedes enfrentar mejor los días.

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Imagen: Banco de Imágenes Gratis de José Luis Avila Herrera

Edith Gero es pastora, escritora, consejera bíblica y la creadora de Bahía Esperanza. Un sitio amable donde romper el silencio y encontrar herramientas para la resolución de conflictos, más la motivación a un sano crecimiento diario.

3 Comentarios

  • Alejandra Ruiz

    siempre busco paginas en internet relacionadas buscando ayuda o consejo acerca de una experiencia que vivi, que me ha dejado muy mal y aunque hay dias que no lo recuerdo, cuando vienen a mi mente esos recuerdos me dejan muy triste. quisa no sea el tremendo problema para otras personas… pero esta es la primera pagina que se relaciona en algo con mi caso, que me hace identificar con esta lectura.
    tengo mucho guardado adentro que no he podido contarselo a nadie y es dificil asi.
    Me ayudo leer su escrito.
    Gracias

  • Nohemi S

    Wow que puntual…asi me he sentido por años…creo a veces que he finiquitado algo pero en realidad no se asi…. y cada vez es mas fuerte el sentimiento aunado a cuestiones presentes uuuffff es dificil!!!!

  • admin

    Nohemi puedes escribir al Centro de Consejería por el plan de restauración y crecimiento para que puedas procesar el peso extra.

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