Bahia Esperanza

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Archive for the ‘Desiertos’ Category

Verdaderamente arrepentida

jul-10-2010 By edith

No suelo publicar aquí artículos de esta extensión, pero este es un estudio en el que he trabajado por meses desde mi propia experiencia, y desde el que intentare hacerles comprender como el arrepentimiento entra en el complejo círculo de fallar-pedir perdon-fallar de nuevo, para logar el cambio tan necesario.
Necesitamos crecer, y el arrepentimiento, doctrina fundamental numero 1 y el cambio inherente, nos es urgente. Edith

Fe sin arrepentimiento no alcanza.

La salvación es una obra que se completa con varias cosas, y ninguna de ellas puede faltar.

Arrepentimiento, del gr. “metanoeo” es un cambio total de dirección. Si iba al norte, debo dirigirme ahora al sur. Toda la vida es cambio continuo, movimiento incesante.Una de sus acepciones señala que “arrepentimiento es la conciencia plena de haber obrado mal” con una fuerza tal, que nos dará la convicción plena de la necesidad de cambio.

Asi que si yo creo, y no cambio, no alcanza.  Y tampoco el perdón sirve sin arrepentimiento. Pedimos perdón solo para superar la situación y volvemos al círculo enfermizo de repetir nuestro mal comportamiento y volver a pedir perdón.

Así que el arrepentimiento vendría a ser la fuerza necesaria que me mueve al cambio, el viento fuerte del otoño que  arranca mis hojas muertas, mis frutos muertos y secos. Para que nueva vida se some por los brotes que ahora quedarán al descubierto. Limpios.

Arrepentimiento, al ser un regalo de Dios, tiene que ver con convicción, no con culpa porque viene de Su Perfecta Gracia.

La culpa hunde, la convicción nos “convence” de la urgente necesidad de cambio,  sin dañarnos.

La culpa enferma, el arrepentimiento sana.

Arrepentimiento es una provisión de Dios que debemos pedir continuamente.  Viene con una apertura personal a permitirle a Dios que nos muestre realmente que le gusta, y que le desagrada de nosotros,

Hace unos meses yo creía que todo estaba bién en mi vida…

Creo que la caida comienza en ese punto. Cuando una sutil indiferencia hacia Dios comienza a aparecer.

El peligro de los pastos verdes, de estar holgado. De hacer las cosas por mi misma y triunfar en ello y creer. Y la tibieza aparece.

El Señor nos instruye a no creer, nada en realidad de nosotros, sino dejarlo obrar a El. MI identidad, valor personal, mi seguridad solo puedo lograrlos en El de un modo que a Dios le complazca.

Así que todo estaba bién para mí. La Bahía crecía y crecía . Miles de personas se entramaban entrando y saliendo de ella. Yo clamaba , y las cosas sucedían. El dinero estaba justo pero alcanzaba siempre. Todo estaba bajo ¿control? ( mi, control) vida, trabajo, ministerio, familia. Dentro de lo que cabe esperar en un mundo convulsionado todo marchaba.

Un suave enfriamiento apareció. Con tanta actividad era fácil quejarse y evadir cosas.

Hasta que Dios dijo “basta”. Y como una pequeña nube que aparece en el horizonte y de pronto tapa todo fui sacada de mi comodidad e instalada en el desierto sin carta de aviso previo. Y el cambio brusco me shoqueó.

Una y otra vez el Señor cortó mis caminos y salidas y me dejó sola. Hasta que no tuve otro remedio que salir de mi depresión, pararme frente a El y decir “aquí estoy mi Señor, cambiame, opérame sin anestesia”.

El arrrepentimiento al ser una dádiva de Dios, no viene sola, hay que clamar por él como por agua en el desierto.

Amorosa pero firmemente Dios me mostró mis errores. Ví delante de mis ojos las noches en que hastiada y sobrecargada del dolor de la gente, ignoraba la computadora y me iba a ver una pelicula.

Ya hacía tiempo que no atendía la Voz de mi Señor que me llamaba en las madrugadas a estar con El.

Hay tan poca diferencia entre el orgullo y el saber que podemos hacer algo bién. Que ni nos damos cuenta cuando la caída comenzó.

Dinero, trabajo, todo Dios lo conmovió, y fui pasada por Su zaranda. Hasta que un día, lo recuerdo claramente, le pregunté, “bién, estoy en el desierto y sé que tú llevas a tus hijos al desierto para estar a solas contigo, así que dime, que deseas de mí?”. Jamás, esperé oirle claramente. Tan rápido , somo si todos esos meses hubiera estado ahí, esperando que yo le preguntara…

Me dijo contundentemente algo asombroso: “te quiero conmigo”.

Fácil. Las ecuaciones de Dios no se corresponden a las matemáticas. Nosotros somos los que pretendemos neciamente hacer cuentas con Dios y decimos “Dios me llevo al desierto por eso y porque fallé y lo otro”

El dijo algo simple, asombroso, y fuera de toda lógica. “Te quiero conmigo”. O sea, te quiero aquí hija mía, quiero que tu corazón, tu mente, tus acciones salgan de que pases tiempo conmigo. No quiero que te alejes ni siquiera en tu mente. Te quiero a mi lado, viviendo cada minuto conmigo, dependiendo de Mí, fortaleciéndote en Mí.

Y luego volvió a hablarme. “Te quiero conmigo, una hora por día, por diez días”.

Mi primera impresión fue que mi vida de oración cambiaría para siempre. Parecía tan fácil sacar una hora… pero no lo fue. Mil trabas aparecieron, y además, EL me esperaba!. No valía tener sueño, distraerme, orar por otros, el desgano. ¡El Dios del Universo me llamaba!

Me sentí abrumada y desesperada. No me salían las palabras al querer orar. El estaba ahí esperando.

En ese punto el arrepentimiento entró en mi vida, como un huracán.

Y al darle cabida mi vida y mis costumbres fueron removidas. Vi como en una pelicula mis acciones que no agradaban a Dios, ví mi total inutilidad y mi necesidad urgente de depender de EL. Así que comenzé de cero a arrancar y plantar de nuevo.

Un genuino arrepentimiento me desbordó.

Empezé a preguntarle todo a Dios. No podía orar y El me recordó que podía orar Su palabra, abrí la Biblia y comenzé a orarla y leerla con una avidez total. Pasaron los días y algo cambió en mí por completo a medida que leía y oraba Su Palabra , sentía que mi ser se conmovía y partía y algo nuevo y desconocido crecía en mí.

El orgullo, independencia y suficiencia fueron pulverizados sin piedad. Dios había quitado mi derecho y permitido mi quebranto para que una vez más, entendiera que debía cambíar.

comenzé a practicar una vida de devoción. Creo que hacía años que no pasaba horas de madrugada o en la noche sumergida en Su Palabra. Los tiempos de oración y guerra espiritual se mudaron a estar postrada mucho tiempo en silencio delante de Dios.( ” Calle delante de El, toda la tierra”). Contemplando Su infinitud, Su grandeza, indagando con la retina del alma en la profundidad de Sus abismos. La belleza superlativa de Dios y Su iefable Gracia afloraron ante mí, como flores brotando en el desierto.

Yahe salido y vuelto al desierto unas  cuantas veces, y ni sé siquiera si quiero salir o si debo. Solo estoy aquí en mi corazón, conEl. Por primera vez en mi vida  he entrado en Su Habitación y mi ser está abrumado , cambiado y conmovido por Su Gracia.

Algo, o miles de cosas, han cambiado para siempre.

Sigo sientiendome , verdaderamente arrepentida.

Puedo estar en un shopping entre mil personas, pero adentro mío sigo en ese lugar que se abrió para mí. Donde permanezco en silencio frente al Dios de toda la Creación y le escucho hablar, o solo lo veo mirarme, como jamás nadie me ha mirado, y nadie podrá. Dios traspasa mi ser con Sus Ojos, como si yo fuera transparente. Y lo siento tocar mi voluntad, mi corazón, mis emociones y pensamientos.

He recorrido un largo camino en la vida, solo para entender en este punto que tal vez deba cambiar todo, absolutamente todo en mí. Y permitir que El me construya de nuevo de acuerdo a Sus normas y parámetros.

Si estás en un desierto, si Dios te guía al arrepentimiento, bendice al Dios de los desiertos y dí como Job: “Bendito el Dios que quitó mi derecho y que amargó el alma mía”!(Job 27). Porque habrá un  día de retribución para el justo, y un tiempo en que todo se te será devuelto multiplicado(Job 42)

Esperando la lluvia

jun-29-2010 By edith

“En Palestina se sembraba para los meses de octubre y noviembre. Y esperaban la lluvia temprana, que era la que caía para esa fecha. Despúes, para diciembre y enero, caían chaparrones esporádicos que  mantenían la semilla. En  febrero y marzo caía un gran aguacero   que le llamaban  la  lluvia tardía. Esa era la que terminaba de regar bien la tierra para que hubiera buena cosecha.   Después de la lluvia tardía el pueblo se preparaba para recoger la cosecha”- Rubén Guillén-

Una vez que salimos del desierto, se puede sembrar. Hay agua otra vez y los tiempos corren sin dificultad. Las manos se apresuran a la tarea.

Hay distintas lluvias que vendrán sobre las semillas, hasta que podamos ver el fruto maduro al sol. O hasta que tengamos por pelear por él.

Sembrar nos parece sencillo.  Pero antes de la siembra y aún a veces en tiempos intermedios, los de los chaparrones esporádicos, hay un tiempo para que la semilla prenda corectamente, y se nutra bien

Es el tiempo de remover la tierra.

Y duele, porque Dios viene con su pala mecánica, y da vuelta los terrones, exponiendo todo lo guardado, para que nuestra tierra respire, y se nutra.

El dá luz, sobre lo antiguo y permite que sea tratado  de formas correctas.

El proceso suele no gustarnos. Venimos con sabor a sequía del desierto y de repente , el nuevo proceso aparece y somos sacudidos. No nos fascina cambiar.

Pero toda la vida es cambio y crecimiento.

Antes que la lluvia tardía termine de producir el fruto abundante en tu vida, la obra de Dios seguirá moviendo tu vida, hasta que Su luz admirable penetre el último rincón, y seas hallado apto.

Deja tu tierra en manos del Eterno Dios, y espera por la lluvia tardía.

Michael W. Smith en “let it rain”

Definiendo desiertos y tormentas.

jun-27-2010 By edith

Los desiertos son sitios de sequedales, pero a veces es demasiada agua la que amenaza ahogarnos.

Una tarde de lluvia viajaba al centro dela ciudad, y la tormenta pesaba en mi corazón de tal manera, que incliné mi cabeza entre mis manos, tremendamente afligida.  La Voz del Señor llena de paz, me devolvió a la realidad que El todo lo puede , diciéndome “Nadas bién en aguas turbulentas hija”

¿son todos los problemas desiertos?

No.  Hay tormentas, desiertos, pruebas y simples problemas.

Un desierto se caracteriza por la sed  y la soledad.

Una tormenta por los fuertes vientos y el agua turbulenta.

La prueba es un espacio, donde el Dios del Universo te tomará examen.

Un problema es algo  puesto para agilizar nuestra mente, nuestra astucia , ingenio y creatividad. Las grandes obras maestras, el proximo negocio, una idea genial o la solución a un problema interpersonal suelen aparecer en las noches desveladas.

Son diferentes tiempos y tal vez distintas estaciones. A veces se superponen. Puedes haber sido llevado a un desierto de tentación y de ahí a uno de intimidad con Dios.

Reconocerlos te ayudará a crecer y sacar el mejor provecho de ello. Porque todo problema o prueba, es permitido por Dios con un propósito.

Vuelvo a recordarnos, que ni una hoja se mueve en este Universo sin que Dios lo sepa, y permita. Nada escapa a Su Omnipotente Poder. Quitemos de nosotros esa sensación de inestabilidad que traen los problemas y miremos al cielo , de donde vendrá nuestro socorro, diciendo sencillamente

“¡yo confío en Ti Jesús!”

Memoriza esto. DIOS, TIENE CONTROL.

De toda situación, huracán, y desierto espantoso,  y problema por grave que sea. EL ESTA EN CONTROL.

Dios sigue en Su Trono, no se irá, no terminará Su poder magnífico, El sigue reinando, la obra de Jesus fue completa y perfecta, y es suficiente para tí y para mi. Solo, confía en El.

Te dejo versículos que  puedes estudiar para entender mejor este punto.

Pruebas de tribulación y pobreza. 2º de Corintios 8.2

Prueba de fe. Lucas 8.13- 1º de Pedro 1.8

Pruebas para crecimiento. Romanos 5.3-5

Prueba  de fuego. 1º de Pedro 4.12

Desierto de Dios. Deuteronomio 2.3-5

Desierto para mostrar Su Poder. Deuternomio 8.11-15-16

Desierto de tentación. Hebreos 3.8

Desierto del cuidado de Dios. Deuteronomio 1.31

Desierto de conocimiento de Sus estatutos. Ezequiel20-10-12

Desierto de la ira de Dios . Ezequiel 20.33-38

Desierto de Su Gracia y de Su amor. Jeremías 31.1-5

Desierto de intimidad con Dios . Oseas 13.5

Tormentas en que Dios habla. Exodo 19.16

Tormentas que descubren los verdaderos cimientos de  nuestra fé y las intenciones del corazón.  Ezequiel 13.13-14

“También nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba , esperanza; y la esperanza no averguenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” Romanos 5.3-5

por Edith

Saliendo del desierto.

jun-23-2010 By edith

“He aquí ,Yo hago cosa nueva. ¿No la conoceréis? Otra vez, abriré caminos en el desierto, y ríos en la soledad” Isaias 43.19

Ayer me enviaron una pregunta interesante,  relacionada a “Crónicas del desierto”:

-”¿Cómo  voy  a saber cuando haya salido del desierto?”

Porque podrás volver a sembrar. En el desierto no se siembra, porque es estéril, tampoco hay incentivos . El desierto es tiempo de quietud .

si tu desierto fue bien aprovechado, y estuviste con Dios, sabrás que  has salido por sentir unas  ganas incontrolables de hacer cosas, toda tu fuerza y  creatividad,  estan listas y en su punto óptimo.

Otra señal es que las puertas comienzan a abrirse, de pronto.  Los telefónos suenan, la gente aparece…

El agua, vuelve, y puedes disfrutarla. No más sed.  Hay provisión. Y no estoy hablando  solo metaforicamente, tuve un problema con el agua caliente que curiosamente duró toda mi estadía en las arenas.

Los lazos a la gente, situaciones, y demás se establecen otra vez normalmente.

La opresión se retira, y puedes volver a sonreir y cantar.

En este tiempo, de pastos verdes, tan transitorio como los desiertos, tienes que cuidar esto:

-sembrar rápido, es el tiempo propicio. “Si fueres flojo en el día del trabajo, tu fuerza será reducida”Proverbios 24.10

-no descuidar nuestro tiempo de relación con Dios, sigue, “Desayunando con Dios”

-cuidarnos del afán,  Mateo 6.31-33 . El trabajo es nuestro, el resultado y la carga de Dios.

-pelear por las cosechas, mira el agricultor, hay cosechas que literlamente, se arrancan de la tierra.

-busca el tiempo dentro del tiempo. Los pastos verdes son tiempos de abundancia de agua. Busca el tiempo de la Lluvia de Dios sobre tí

Una última palabra, recuerda que como los tiempos naturales se suceden, así tambíen los del alma.Aprende a reconocerlos y sacar provecho de cada estación.  Y Jesus les dijo: “Cuando anochece, decís: Buen tiempo, porque el cielo tiene arreboles. Y por la mañana:  Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas , que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡Más las señales de los tiempos no podeís!” Mateo 16.2-3

por Edith

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