Crecer,  General,  Pasado,  Perdón,  Resolución de conflictos

Hermeneutica, extrayendo el tesoro escondido.

Piensa…
Galeones, cofres llenos de joyas antiguas, papiros milenarios, ciudades escondidas…
¿Para qué se busca un tesoro?

En este mismo momento, seguro habrá gente en varios lados del planeta buscando tesoros. Arqueológicos, culturales, históricos, riquezas… Todos los días en oscuras minas suberráneas hay gente peleándole a la tierra su tesoro de oro o diamantes.  No suele medirse el costo para hallar el codiciado bién.  Un largo y minucioso trabajo de  historia, mapeo, y demás debe hacerse para llegar  a un resultado generalmente incierto. Muchas vidas han quedado en la búsqueda. ¿Solo para llegar  a los detalles y el valor del ayer?.
No. Nadie invierte tanto solo para eso. Por más altruista que se designe la búsqueda todo lo que se obtiene de ella -fama, dinero, poder, conocimiento-; es para enriquecer el hoy.

De la misma manera, no tiene un sentido correcto ni menos liberador ir al pasado solo para cerrar círculos, sin encontrar el tesoro oculto detrás, y traerlo para  medirlo con el hoy.

Con este artículo y el próximo – donde daré un enfoque distinto al tema del perdón-, cierro por ahora la zaga referida al tratamiento del pasado.
Abajo colocaré los artículos relacionados para que los estudies en conjunto. Haciendo la salvedad que no conforman el plan de restauración completo, son anexos. Si tienes heridas no sanadas, recuerdos circulares, dolorosos o bloqueos, escríbeme y te enviaré las guías necesarias. Si ya las has hecho, utiliza todo el  material de las Bahías como soporte. Una cosa es ser libre, otra mantenerse libre. Toma un diario compromiso de crecimiento, camino a la eternidad.

Bien, avocarse a sanar el pasado es algo complicado, dificil, y doloroso . Pero aquí estamos, casi al fin. Volvamos por un momento a la pregunta inicial.
¿Para qué sirve buscar un tesoro…?
Hay gente que dá la vida buscando cosas del ayer y otros enriquecen su hoy con la memoria que reciben. El solo buscar algo definido del ayer te trae cosas nuevas al hoy, te acerca a nuevas personas, nuevos lugares, nuevos pensamientos, modifica tu entorno.

Hermenéutica es la disciplina o forma de estudio que se aplica generalmente a la Biblia, pero hoy yo quiero utilizarla para ayudarte con el pasado. Un tema común al mundo entero.
La hermeneútica extrae el tesoro escondido desde el pasado. Para ello, se irá a buscarlo y se analizará primero en su contexto original, para traerlo luego y ser aplicado al hoy.
Hasta ahora, hemos estado tratando el pasado nada más que relacionado con el dolor. Pero eso no es todo, como digo en «Crecimiento y cambio» siempre hay mucho más de lo que hemos visto. El pasado doloroso, bloqueante, tapa  la buena memoria, pero  ella tampoco es el tesoro, es la puerta del tesoro como diría un buen amigo. Y el tesoro real, tampoco es lo que encuentras en el fondo. Lo hallarás luego que hayas ido al pasado, abierto, limpiado, sanado, recuperes lo que hay detrás lo traigas a ver su impacto en el hoy.  Ahí recién, serás libre, y encontrarás el significado

Cuando vayas al ayer,  viaja con boleto de ida y vuelta, en pleno conocimiento de lo que harás y hasta cuando lo harás. No dejes que el pasado te siga invadiendo y te dicte la agenda de hoy. Ve acitvamente a trabajar en algo determinado.
Rompe tu silencio con quienes has elegido para dar cuentas, abre las heridas, ríndelas, y deja que el Espiritu te traiga cada recuerdo para ser sanado. Nunca vayas solo al pasado, no me canso de decírtelo. He visto demasiada gente intentarlo y llenar con su fracaso los psiquiátricos y  las morgues. El pasado es un lugar casi siempre oscuro y duro.
Para ello, deberás volver a donde las cosas comenzaron. A veces no se puede fisicamente, pero a veces sí. Hace falta tiempo, y ganas de trabajar concientemente en eso. Soluciona del pasado todo lo que puedas y tengas pendiente. Lo que no, cierralo con el perdón, y la comunicación. El resto residual, entrégalo ante la Cruz, el único lugar del Universo dónde es posible lograr la anhelada reconcilación con nosotros mismos, con Dios y con los demás.
El tesoro al que debes llegar cuando limpies el pasado, es lo que yo llamo el backstage. En informática hay otro concepto interesante el «front-end» es la fachada, la página que ves, pero lo realmente importante y de lo que depende lo visible es el «back-end», la programación que sostiene la fachada. En la vida pasa lo mismo. si bien muchos no lo hemos entendido bien, y andamos preocupándonos nada mas por la pantalla, y creemos que  atrás podemos esconder lo que sea.  No es tan asi, la pantalla siempre muestra de alguna manera con un  mensaje de error, cuando el back no esta bien.
No se trabaja de afuera para adentro, se trabaja de adentro para afuera.
Conocer el back puede traer serias dudas a tu vida. Pero es ineludible, porque  tiene su voz propia, y si continuas sin escucharla, en algún momento su grito te hará estremecer.

Lo real que vive atrás de todo el dolor,  las sombras y aun de la buena memoria. Es un peso ineludible de verdad.
Los basamentos mismos de la vida. Y allí ya el viaje se desdibuja en su sentido,  y pasa a ser de vuelta. El ayer empieza a fundirse con el hoy .
Lo primero que encontrarás ahi, cuando uno sale del circulo de tanta herida, es a Dios mismo, uno ve esa Presencia constante que nos ha venido guardando y se estremece ante tanto poder y amor obstinado e inmerecido. Y como Dios es fiel a su propia palabra, lo primero que se reordena en el hoy es la relacion con El.
Luego, vamos encontrando trozos nuestros aislados, hasta que encontramos el total. Identidad, valores, formas propias, expresiones, llamado. Curiosamente vemos surgir muchas cosas, que siempre estuvieron ahí. Y nunca las oimos ni vimos.

Quiero hacer hincapié en algo. Lo final que emerge condiciona directamente al hoy.  Es dificil eludir las verdades de peso y no siempre verlas nos agrada, pero conocer la verdad nos hace libres (Juan 8.32).  El back stage de nosotros mismos revelará  lo que ha permanecido y  lo que nunca estuvo.  Y eso tendrá su peso ineludible en nuestro hoy al cambiar la forma en que vemos situaciones y personas, y también el como vemos lo que anhelamos.

No son los detalles del pasado lo que debemos buscar, ni la pelicula. Sino lo que esta detrás.  Puedes invertir la vida en buscar y recrear detalles, pero igual  ya no existen. Y pierdes el hoy mientras tanto.  Cada minuto que pasas en el ayer, lo pierdes del hoy, y lo perdiste para mañana. El tiempo es una valioso valor. No lo pierdas. Vé al pasado pero en función de tu hoy. Para que no tengas que hacer el viaje dos veces. Para que no te quedes «pegado» en un ayer que ya no existe.

Cuando conoces la verdad última de tu propia vida, hay decisiones para tomar hoy con respecto a eso. Llega el momento de dar vuelta la hoja, y cerrar la puerta del ayer.
Esto es algo así como tener problemas con un hijo  por años, y al limpiar el pasado perdonas, tratas lo doloroso en tí y te dás cuenta que lo sigues amando y que aún piensas que la relación vale la pena. Entonces tu hermeneutica te llevará al tiempo de ir a buscar a tu hijo, y sembrar en la relación, hoy.
La busqueda del ayer solo tiene sentido, para aprender a vivir en plenitud el hoy.

«Te daré los tesoros de las tinieblas,
y las riquezas guardadas en lugares secretos,
para que sepas que yo soy el Señor,
el Dios de Israel, que te llama por tu nombre.»Isaías 45.3

 Texto: Edith Gero

Imagen: Foto Frontera

Textos relacionados para su análisis conjunto:

Rompe el silencio.

Rompe el silencio II.

La buena memoria

 

Edith Gero es pastora, escritora, consejera bíblica y la creadora de Bahía Esperanza. Un sitio amable donde romper el silencio y encontrar herramientas para la resolución de conflictos, más la motivación a un sano crecimiento diario.

2 Comentarios

  • Gamaliel Dominguez.

    Cada articulo que tienes en tu bloc de Bahía Esperanza, me son de mucha edificación en todos los aspectos de mi vida, realmente me hacen falta palabras para expresarte mi agradesimieto, por la gran ayuda que me has dado atraves de este desinteresado y bendecido Bloc Bahía Esperanza. Dios te bendiga Edith Gero.

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